Historia de Burela

El origen del topónimo tiene varias versiones, aunque ninguna lo suficientemente aclarada. Al igual que el resto de esta costa, los primeros asentamientos son en castros marítimos en zonas estratégicamente situadas, tanto para su defensa como para el desarrollo de la agricultura, ganadería, pesca y marisqueo. De esta población castreña ha aparecido el famoso Torques de Burela, pieza de oro y una de las más importantes muestras de la orfebrería de nuestros antepasados.

El nombre de Burela aparece por primera vez en un escrito de 1096, e una concesión de Doña Urraca a la sede Mindoniense de la mitad de la iglesia de Nois, asentada en la orilla del mar, entre Burelum y Aurium. Durante la Edad Media, además de la agricultura, los telares y la industria de harinas, la pesca de ballenas fue una de las actividades principales de los habitantes de Burela. Unidos a gentes provenientes del País Vasco, consiguen capturar grandes cantidades de ballenas, de las que se aprovechan su carne y sus aceites. Como otras muchas poblaciones de la costa gallegas, la desaparición de la ballena blanca de nuestro litoral en el Siglo XVIII, provoca una importante época de recesión que dura hasta finales del Siglo XIX.

A principios del siglo XX, las minas de caolín, fábricas de conserva, la pesca de bajura, el nuevo muelle y la construcción de la carretera y el tren de la costa, dan un empuje a la economía de Burela que le permite dejar atrás un aislamiento que duraba siglos.

Burela, con casi diez mil habitantes, constituye un término municipal que en su pequeña superficie (8 km2) abarca importantes servicios en los que converge toda la comarca: Hospital Comarcal, Capitanía Marítima Provincial, Cuartel de la Guardia Civil, Residencia de la Tercera Edad, Instituto Social de la Marina, Estación de Autobuses y Ferrocarril, que hacen de ella, junto a su ubicación geográfica, el centro neurálgico de la vida social y también económica de la Costa Lucense.

Hasta 1994, Burela formaba parte del municipio de Cervo. Fue entonces cuando se aprobó su escisión, dando así origen al ayuntamiento número sesenta y siete de la provincia.

Burela, con su puerto líder en todo el Cantábrico en captura de bonito del norte es, además un puerto en donde además tienen cabida distintas artes de pesca, artesanal, de bajura, pincho (destacando la captura de la merluza), que hacen de este puerto el más puntero de toda la cornisa cantábrica.